Usa el odómetro y, si es posible, una app que lea datos del controlador para estimar vatios‑hora por kilómetro con y sin viento frontal. Anota peso total, presión de neumáticos y tipo de terreno. Con tres salidas distintas obtendrás un promedio fiable que resiste caprichos costeros y evita quedarse corto al borde de un acantilado espectacular.
Alterna modos Eco y Tour en llanos expuestos, reserva Turbo para ráfagas repentinas o rampas cortas que conducen al mirador. Mantén cadencia constante, evita acelerones contra el vendaval y busca resguardo tras taludes, muros o pinares. Ritmo templado conserva batería, mejora control y deja piernas frescas para el último faro dorado.
Define un mínimo de energía de retorno que nunca tocarás, incluso si la puesta de sol te tienta. Calcula distancia al punto de carga alternativo más cercano y duplica ese margen cuando haya niebla, mareas altas o festividades. Ese pequeño juramento personal convierte contratiempos en anécdotas sabias, no en rescates apresurados.